Behelit

120px-behelkit1

De entre todos los objetos raros, con fundamentos religiosos o demoníacos que encontramos en Berserk, el Behelit es el mas raro de todos.
A simple vista no es mas que un huevo, sin embargo tiene fragmentos de una cara repartidas por todo su perímetro, deformada a mas no poder y algo extravagante.
Si no lo tomamos en cuenta, el Behelit podría pasar como una piedra tallada con un motivo algo grotesco, pero la verdad es que el Behelit “está vivo”.
Tras esa horrenda máscara deforme se encuentra un objeto muy poderoso para los que saben como funciona. En realidad el Behelit es una llave multidimensional, que actúa en el momento oportuno.

Behelit carmesi

El Behelit elige a su víctima para ir a parar a sus manos a través del destino, y le concederá un deseo generalmente, dependiendo del color de Behelit. De momento solo hemos visto el Rojo, usado por Griffith para ser un integrante de la mano divina, y los otros, el verde y el blanco todavía no se ha explicado detalladamente.

El Behelit solo puede activarse gracias al rencor, al deseo de poder y la sangre del portador. En ese momento sus facciones comenzarán a moverse hasta formar una gran cara y emitirá un grito descomunal mientras llora sangre por sus ojos. Es en ese momento cuando aparecen la mano divina y le conceden un deseo.

Ese deseo siempre toma la forma mas negativa de las cosas, para poder realizarlo, el portador debe ofrecer como sacrificio o tributo a las personas que mas aprecia, y después el resultado no es siempre el deseado. El portador se convertirá en un siervo de estos, o un Apóstol (creo que podría ser el color verde o blanco) y servirán a sus nuevos amos.
Este echo hace que se conviertan en demonios explícitamente, y cuando se excitan demasiado en combate se trasforman en enormes monstruos.

El Behelit rojo también es conocido como “La simiente del Soberano” o “El huevo del rey” por el hecho de que está destinado a acabar en manos de un futuro Rey Demonio.